A los 25 años, separar dinero para los 65 puede parecer menos urgente que pagar la renta. El retiro queda lejos. Precisamente esa distancia permite empezar con aportaciones menores y darles tiempo para acumular rendimientos.

Ahorrar significa reservar una parte de tu ingreso. Para obtener rendimientos, necesitas invertir ese ahorro. Dejarlo en una cuenta sin rendimientos no produce el crecimiento del que hablamos aquí.

Qué pasa con los rendimientos

El primer ejemplo usa una inversión de $10,000 pesos con un rendimiento hipotético de 6% anual. Al terminar el primer año, el saldo es de $10,600. Si conservas todo invertido, el segundo año el rendimiento se calcula sobre esos $10,600.

La ganancia del segundo año es de $636. De esa cantidad, $36 provienen del rendimiento anterior. Eso es el interés compuesto: obtener rendimientos sobre el dinero inicial y sobre los rendimientos que reinviertes.

Sobre el interés compuesto: Investor.gov ↗

Cómo beneficia el interés compuesto: CONSAR ↗

El mismo ahorro, veinte años de diferencia

Estos dos casos hipotéticos tienen la misma meta: retiro a los 65 años, sin ahorro inicial. La primera persona empieza a los 25. Aporta $12,000 pesos al final de cada año durante 40 años y acumula aproximadamente $1,857,000.

La segunda empieza a los 45 y aporta $24,000 pesos al final de cada año durante 20 años. Acumula aproximadamente $883,000. Ambas aportan $480,000 en total.

Forja frente al mar: construir con constancia.

El cálculo supone un rendimiento constante de 6% anual, con reinversión anual y sin retiros. No incluye comisiones ni impuestos. Las cantidades son pesos futuros, sin descontar la inflación, el aumento de precios que reduce lo que puedes comprar.

Duplicar la aportación anual no alcanza para igualar el resultado en este ejemplo. Las primeras aportaciones permanecen invertidas durante más años y acumulan más ciclos de rendimientos.

Empezar con lo que puedes sostener

Estas cifras explican un mecanismo, no prometen un resultado. El rendimiento real puede variar y una inversión puede perder valor. También importan sus costos y las condiciones para retirar el dinero.

El ahorro para el retiro funciona mejor con tiempo disponible, cuando el retiro todavía parece una preocupación lejana. Puedes empezar con una cantidad que cabe en tu presupuesto y aumentarla conforme cambia tu ingreso.

Si hoy no puedes separar dinero, el primer paso es revisar tus gastos y deudas. Una aportación que después necesitas retirar puede interrumpir tu plan. Empezar temprano ayuda, pero no elimina tus necesidades actuales.

Para calcular una aportación en tu caso, necesitamos tu edad y la fecha en que quieres retirarte. Después revisamos cuánto dinero necesitas y cuánto tienes acumulado. Así podemos comparar un objetivo concreto con tu capacidad de ahorro actual.

Sobre empezar a ahorrar e invertir: Investor.gov ↗

Todo sobre el ahorro voluntario: CONSAR ↗

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